Al maestro Aldo, con cariño

Aldo Humberto Comeglio, hijo de Pedro Comeglio e Isabel Juana Comeglio, nació el 18 de junio de 1928 en Goudge, San Rafael, mientras su padre desarrollaba un trabajo temporario en ese lugar.

Cursó sus primeros años de estudios primarios, de 1º a 3º, en las escuelas de El Mirador y La Central, los únicos que se dictaban en el lugar en aquellos años. Fue una prima de su padre, la recordada docente Angélica Comeglio, quien recomendó a don Pedro que Aldo completara sus estudios primarios, lo cual solo podía concretarse en la cabecera del departamento. Y así fue.

Finalizados los estudios primarios, se preparo intensamente para ingresar en el secundario y lo logro en la Escuela Normal de Rivadavia, establecimiento del cual egreso como Maestro en el año 1948.

Su labor docente

En 1949, durante el servicio militar, dio sus primeros dotes como docente, en la Escuela Militar de Tupungato. Allí enseñó a leer, a escribir y algo de aritmética a soldados camaradas, portando el pizarrón, incluso durante la instrucción en el campo, para no perder horas de clases.

En 1950, Aldo fue nombrado maestro director en la Escuela Nacional N°211, de Los Campamentos (hoy escuela N°1-432 Pedro Pascual Olguín). En esta humilde escuelita comenzó realizando un censo escolar –por iniciativa propia– para conocer a potenciales alumnos.

Con esta herramienta y haciendo aplicar la ley Nº1.420 de Educación Gratuita y Obligatoria, logró aumentar en poco tiempo la matrícula de la pequeña escuela y también el plantel docente.
Este gran maestro no dejó a ningún niño de la zona sin escolarizar. En esta escuela, junto con sus colegas maestros, construyó nuevas aulas, consiguió guardapolvos a través de la fundación Eva Perón para todos los alumnos y llevó adelante una intensa tarea social.

Se desempeñó allí hasta 1960, cuando por concurso de méritos y oposición fue nombrado director de la Escuela Nacional N°49, de La Central, Rivadavia. Durante los años 1975, 1976, 1978 y 1983, se desempeñó como supervisor suplente en distintas zonas de la provincia.

Entre 1984 y 1985, don Aldo trabajó en Santa Rosa como supervisor escolar de las escuelas del programa EMER hasta el 31 de octubre de 1986, cuando accede a la jubilación luego de 37 años de labor docente.

Durante su carrera, tuvo destacada actuación en seminarios docentes con trabajos sobre deserción escolar, calendario diversificado para escuelas rurales y programas especiales para escuelas rurales, entre otros.

Además, fue el gestor de la creación de siete escuelas primarias en distintos puntos de la provincia y de la única secundaria de La Central, Rivadavia, actual escuela N°4-040 Mohamed Dib El Musri.

Como supervisor, estuvo al frente de la construcción de los nuevos edificios de escuelas del desierto lavallino, en la costa de El Desaguadero, como las de Arroyito, El Forzudo y El Retamo, con el Plan de Erradicación de Escuelas Rancho de la Nación.

Su labor como docente estuvo siempre muy ligada a la comunidad y gracias a ella fue muy reconocido.

En la Escuela N°49, actual Nº1-218 Luis Argentino Piaggio, este docente, movido por su gran compromiso social, impulsó el dictado de cursos para la comunidad, entre ellos los de elaboración de conservas y construcción de huertas familiares por parte del INTA, cursos de cocina, de corte y confección, de dactilografía. Organizó las comisiones periescolares y cooperadora, club de madres, centro de ex alumnos, edición de la revista “Mensajera”. Con un concurso de propuestas entre alumnos, docentes y la comunidad, impulsó el nombre de las calles del distrito La Central. Fue el creador del Baile del Mosto, incorporado luego al calendario provincial como Fiesta Provincial del Mosto, con elección de la reina entre las bodegas de la zona. Realizó el techo y el cierre para el patio de la escuela que sirve aún hoy para la realización de distintas actividades. Impulsó y concretó la designación del nombre de Luis Argentino Piaggio para dicha institución escolar.

Su labor comunitaria

Don Aldo fue uno de los impulsores de distintas acciones en el distrito La Central, entre las que se cuentan la construcción de las veredas, el destacamento policial, el Registro Civil, la estafeta postal, la sala de primeros auxilios y una sucursal del Banco de Mendoza. También fue autor del proyecto de construcción de una nueva sede del Club Social y Deportivo La Central, que no se concretó.

Promotor y luego presidente durante más de 30 años de la Unión Vecinal de La Central, Aldo Comeglio gestionó la realización del actual pozo y la nueva red de agua potable para el distrito en 1977. Promovió la creación del barrio Leopoldo Lugones y junto con los señores Minelli y Llaver, impulsó la obra del asfalto de calle Nueva Gil desde Justo Estrada hasta El Divisadero.

Pero no todo termina ahí, porque también fue concejal ad honoren de Rivadavia entre 1963 y 1966.

Colaboró con gran cantidad de personas para la realización de trámites jubilatorios, cobro de pensiones, derechos y asesoramiento. También impulsó la creación del Centro de Jubilados Arnaldo Carrasco, de La Central.

Vida familiar

Don Aldo se casó con Olga Inés Ambrosini en 1955. Del matrimonio nacieron tres hijos varones, Daniel, Eduardo y Sergio. A ellos les inculcaron la cultura del trabajo y el esfuerzo, la perseverancia, el estudio y fundamentalmente los valores morales y cristianos. Su esposa Olga fue un pilar fundamental en su vida, su libro de cabecera, su compañera, una madre y esposa ejemplar.

Agricultor y empresario

Aldo heredó de su padre la pasión por la agricultura y el espíritu emprendedor. Lo que desarrolló junto a sus hermanos, trabajando una finca proveniente de la herencia familiar y otras nuevas, que adquirieron con el paso del tiempo, cultivando viñedos y frutales. En la década de 1970 construyeron una bodega para elaborar vinos propios y de terceros, luego compraron la maquinaria para el fraccionamiento de sus vinos y lograron establecer una red de distribución de sus vinos en gran parte del país.

Con el paso de los años, finalizada la sociedad familiar con sus hermanos, continuó trabajando las fincas, incorporando tecnología con nuevas máquinas, mejorando los sistemas de riego, construyendo reservorio para contener el agua, sembrando alfalfa y nuevos viñedos.

En el 2004 comenzó la construcción de su propia bodega, que inauguró en el 2006, moliendo las primeras uvas. Junto con sus hijos, produce y envasa su propio vino al que llama “El Maestro”, logrando unir de ese modo dos de sus pasiones: la docencia y la vitivinicultura.

Don Aldo participó en gran número de organizaciones empresariales, entre ellas la antigua Cooperativa de Productores Vitivinícolas de Rivadavia, el Centro de Bodegueros y Viñateros del Este. Fue cliente fundador del Banco Corp Banca y miembro del directorio de la Cooperativa Eléctrica Sud Río Tunuyán.

El Maestro Aldo Humberto Comeglio, es lo que se llama, UNA BUENA PERSONA.

Distinciones y reconocimientos

– La Asociación de Educadores Jubilados le entregó en 1996 y en 2001, premios como Docente Destacado.

– En 1996 la Escuela Normal de Rivadavia lo distinguió por su labor en educación primaria.

– La escuela secundaria N°4-040 Mohamed Dib el Musri, de La Central, lo distinguió, designándolo su padrino “por ser artífice del proyecto y creación de la escuela”.

– En el 2005 el Rotary Club le entregó el Reconocimiento a la Excelencia Profesional “por sus logros profesionales, su elevado respeto a las normas éticas y servicio a la comunidad”.

– En el 2009 la Legislatura de la Provincia de Mendoza le entregó la Distinción Sanmartiniana “en mérito a su labor en la sociedad mendocina y difusión de los valores sanmartinianos”.

– La Municipalidad de Rivadavia y el Honorable Concejo Deliberante, en noviembre de 2011, le entregaron un reconocimiento como “Docente de Alma y Patrimonio Vivo de la Comunidad”.

– También recibe reconocimientos de varias entidades como la parroquia Cristo Obrero, la comunidad del distrito La Central, el Instituto Nadino, la promoción 2004 de la escuela secundaria N°4-040 Mohamed Dib el Musri, entre otras.

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