Cristina Cruz, la chica de los diferentes rostros

Lo que comenzó como un hobbie hace unos años, hoy se ha transformado en una fuente permanente de creatividad y de trabajo. Te presentamos a Cristina Cruz, maquilladora de nuestro departamento.

“Comenzamos a ir a fiestas de disfraces con mi esposo, en ese momento éramos novios, pasaba horas maquillándome y el también, siempre me gusto. Un día se me da por subir una de mis fotos con un maquillaje de terror a la página de un conocido boliche de San Martin y les gusto, inmediatamente me llamaron para maquillar en la fiesta Halloween y ya que estaba aproveche y la mande a la pagina del evento de La Marcha Zombie que se organiza todo los años en la ciudad de Mendoza”, cuando nos cuenta sobre sus comienzos.

También sus inicios están asociados con la estatua viviente que realizaba en la plaza departamental y con los recibimientos que hacía con diferentes personajes para cumpleaños y eventos solidarios.

Respecto a los personajes favoritos para la gente nos cuenta, “el que más me piden es el Joven Manos de Tijera y bueno el principal con el que me conocieron fue cuando caracterice a Valak, La Monja en el cine Ducal, que ame y que amo”

La artista de 36 años nos explica cómo es su rutina, “al comienzo practicaba en mis tiempos libre sobre todo en la noche que es cuando más tranquila me encuentro, después cuando tuve la oportunidad realice un taller con el maquillador Gervasio Larrivey (artístico) y actualmente con el maestro y maquillador Salvatore Romano con el cual hice el primer curso (Social) y el ultimo de este año (Body paint)”

Todos los artistas sienten admiración por alguien y Cristina no queda exenta de ello, “admiro a muchos con sus diferentes estilos, creo que este mundo está lleno de maravillosos artistas, entre ellos a la persona que más quiero y que creyó en mí, mi Maestro y Maquillador Salvatore Romano que fue quien me impulsó a ser lo que soy, a dejar mis miedos y a confiar en mí, a proponerme metas en esta vida y a volar”.

Actualmente se encuentra trabajando en diferentes proyectos, entre ellos en una producción que es un evento de terror que funciona en diferentes lugares (La Casa de Terror Extremo), también trabaja para otra producción de eventos en la parte de terror (Entertainmen) que recorre diferentes provincias del país. Además fue invitada a una feria de Neuquén a participar como estatua viviente, también trabaja para un conocido boliche (Petra) maquillando deferentes fiestas, para una productora de vídeos de Ciudad (Pobrecabra) y para fotografías en general.

A pesar de no ver películas de terror, algo que quedo marcado a fuego en la vida artística de Cristina, fue la representación de la película “La Monja”. Participo en las presentaciones en el Cine Ducal, donde se le aparecía a los espectadores, tanto fue el éxito, que luego la invitaron a fiestas de fin de curso, “el año pasado recibo la invitación para ir a una fiesta de fin de año en la escuela Bernardino Rivadavia donde participe asustando a los alumnos. La oportunidad que me dieron en el Cine Ducal de transformarme en La Monja, ayudo a que se me abrieran

muchas puertas y recibir premios como el del programa “No estamos Locos” de Eduardo Freiré”, nos comenta.

Hablando de preferencias y tiempo de preparación nos comenta, “cada personaje me enamoró, cuando lo voy realizando voy sintiendo que dejó de ser Cristina para ser el cual estoy representando en ese momento en rostro, cuerpo y alma es raro lo que me sucede pero así me siento siempre. La mayoría de mis caracterizaciones dependiendo del personaje, tiene una duración en el makeup de 2 a 6 hs solo rostro que es lo más difícil y más si el personaje es hombre”

Sus innumerables personajes ya han quedado en la memoria de todos los rivadavienses, arte difícil de lograr y por supuesto difícil de imitar.-

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